Cada vez conocemos más sobre el problema de los
plásticos, cómo están inundando nuestros océanos e incluso cómo están entrando
en la cadena trófica de los pescado y mariscos. Tienen impactos de sobra
conocidos sobre el medio ambiente y la fauna marina, y un riesgo potencial
sobre nuestra salud. Sabemos que debemos reducir su uso lo máximo que podamos,
pero…. miremos donde miremos, el plástico nos rodea, las botellas de agua,
refrescos y zumos, los envoltorios de comida, las bolsas, los juguetes,
utensilios de cocina y hasta en los cosméticos y productos de higiene personal,
seguido de un larguísimo etcétera.
Por eso, aquí te dejamos unos consejos muy sencillos para
empezar a vivir con menos plásticos:
1. Cambia las bolsas de plástico por otras reutilizables,
carros o cestas.
2. NO uses vasos, platos y cubiertos de plástico cuando
estés fuera de casa.
3. Es mejor llevar tus propios utensilios. Si compras
comida o bebida para llevar pide que no te la den envuelta en plásticos o lleva
tus propios recipientes y botellas reutilizables.
4. Existen una gran variedad de pajitas de acero y otros
materiales en internet, lleva una siempre contigo y no uses las de plástico.
5. Compra tu comida a granel y evita los embalajes. Lleva
tus propios recipientes a la tienda. Comprar a granel es más barato, te permite
elegir la cantidad que necesitas y además la calidad será mejor.
6. Almacenar y/o calentar comida en los tapers de
plástico de toda la vida puede estar envenenándote ya que al calentar el
plástico se liberan sustancias tóxicas. Cámbialos por los de acero inoxidable o
vidrio.
7. Evita el uso de cosméticos que tengan en su
composición microesferas de plástico: polietileno (PE), polipropileno (PP) y/o
nylon. Normalmente se encuentran en productos exfoliantes. En su lugar, elige
cosméticos con componentes como arcilla, cáscaras de frutos secos o semillas.
Como es muy posible que ya hagas algunas de estas cosas
(¡o todas!), aquí hay más consejos para un poco más de compromiso en el
abandono de los plásticos. Consejos TOP:
8. Bebe agua del grifo, no agua embotellada. Si el agua
de tu zona no es buena, puedes usar un filtro, es una pequeña inversión que te
ahorrará una fortuna al año y que además es más sano.
9. Los envases tipo “brik”, especialmente los que tienen
tapones de plástico, tienen el interior recubierto de polietileno que está
directamente en contacto con la bebida, intenta conseguir leche fresca en
recipientes retornables.
10. Es mejor no comer comida enlatada, el interior de
estas latas de metal tiene un recubrimiento plástico que puede contener
bisfenol A u otros disruptores endocrinos.
11. Reduce la exposición de tu bebé al plástico, no uses
biberones de plástico.
12. Evita también los juguetes de plástico, especialmente
los blandos y de fuerte olor.
13. Di NO a las maquinillas de afeitar desechables.
Cámbialas por una maquinilla eléctrica o bien de metal con cuchillas
sustituibles (las de toda la vida.) Además, al igual que con otros productos,
ahorrarás mucho dinero.
14. Aunque no es fácil, intenta conseguir productos de
higiene y cuidado personal que no estén envasados en plásticos y que no
contengan microplásticos en su composición, protegerás tu salud. Que sean
naturales y más sanos. También hay cepillos de dientes eléctricos o de madera y
dentífrico en pastillas.
15. Evita los productos de limpieza envasados en
plástico. El bicarbonato, vinagre, jabón, aceites esenciales, entre otros, que
se han usado toda la vida para limpiar y hacer la colada, son la mejor forma de
mantener nuestra casa y ropa limpias sin dañarnos a nosotros o al medio
ambiente.
16. Con los mecheros de metal rellenables, ahorrarás
bastante dinero y además ¡son más bonitos!
Si es imposible reducir más tu consumo de plástico,
recuerda reutilizar esos productos en la medida de lo posible y, en último
caso, tirarlos al contenedor correspondiente.
Fuente: Greenpeace

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